Tiempo: La moneda de cambio de los nuevos ricos

Había una vez un mundo en el que los profesionistas podían separar su vida laboral de su vida personal. Ganaban suficientemente bien y al salir del trabajo, había tiempo y dinero para dedicar a la familia, a los amigos y a pasatiempos personales.

Esta realidad se ha ido modificando por razones económicas, tecnológicas y culturales. La competencia laboral y las leyes de oferta-demanda han mermado nuestros sueldos y poder adquisitivo. Nuevas necesidades como contar con dispositivos inteligentes y acceso a internet, no sólo representan un concepto de gasto recurrente en nuestro presupuesto sino que nos mantienen permanentemente «conectados» en una mezcla de notificaciones, posts, recordatorios y mensajes tanto profesionales como personales.

Incluso para quienes logran ganar suficiente para mantener un buen nivel de gasto, a menudo es sacrificando aún más su tiempo personal.

Como resultado, hay personas que tienen el dinero para comprar más cosas, pero no tienen el tiempo suficiente para disfrutarlas.

Nace entonces el concepto del Nuevo Rico (mencionado en el libro «La semana laboral de 4 horas» de Tim Ferris), que es aquella persona que tiene tiempo para disfrutar las experiencias de vida, sin tener que ser millonario. Digamos que si tienes tiempo y el dinero para rentar un yate y disfrutar con tu familia de un día de pesca y snorkel, vives mejor que si tuvieras el dinero para comprar el yate sin tener el tiempo para pasear en él.

O bien, si puedes pagar la renta de un departamento en la playa, importa más tener la libertad de tiempo de tomarte una semana sin remordimientos ni tener que pedir permiso a Recursos Humanos, que tener el dinero para comprar el departamento y estar atado irremediablemente a una oficina.

La nueva moneda de cambio del estilo de vida, no son millones de dólares. Es el tiempo. El rico lo es verdaderamente cuando ha podido comprar su libertad.

Si reflexionamos, en realidad no queremos ser dueños de las cosas sino vivir las experiencias. No tiene sentido comprar un jetski, pagar su mantenimiento y seguro, buscar un lugar donde guardarlo, transportarlo, repararlo, para tenerlo acumulando polvo en el garage. Lo que veraderamente deseamos es la experiencia de pasear en él y sentir la libertad y la adrenalina de la velocidad al surfear sobre el mar, aún cuanto hayamos tenido que rentarlo por horas y dejar a otra persona las complicaciones de poseerlo.

La mejor calidad de vida disponible está al alcance de aquellos que pueden mantener un flujo de efectivo suficiente y al mismo tiempo un control de su tiempo que les permita experimentar las aventuras de sus sueños, sin necesariamente tener la capacidad de comprar, mantener y proteger todas esas cosas.

Tú que prefieres? flujo de efectivo y control del tiempo o esclavo del trabajo con cuentas millonarias.

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